El
ordeño mecánico del ganado, en la sala de
ordeño aislada mediante paneles de aislamiento térmico,
evita la contaminación de la leche por agentes externos
y una mayor limpieza.
La
recepción de la leche, directamente desde la sala
de ordeño hasta el depósito refrigerador para
su posterior elaboración, evita toda posibilidad
de contaminación aerobia y una mayor calidad higiénico-sanitaria
de nuestros quesos.